Agroturismo

Recogida de cerezas en Valle del Jerte

¿Quieres probar el sabor único de las cerezas recién cogidas del árbol?. Te ofrecemos la oportunidad de disfrutar de la experiencia y de muchas cosas más. Aprenderás a recoger cerezas con tus propias manos, a distinguir las variedades, datos sobre el cultivo… y te llevarás a casa las cerezas que recolectes. Te contaremos, además, datos históricos sobre la cereza el Valle del Jerte

Desde 7 €/persona

 

  • Posibilidad de reserva online hasta 48 horas antes del inicio la actividad, si se va a contratar con menos tiempo llamar por teléfono.
  • Punto de encuentro en Apartamentos Rurales el Rincón del Jerte (ver mapa).
  • Si no dispone de vehículo posibilidad de recogida en su alojamiento.
  • Incluye 2 kilos de cerezas.
  • Si desea comprar más cerezas podrá hacerlo en la misma finca. 

Actividad no disponible por fin de temporada

NIVEL DEL DIFICULTAD

La actividad es apta para todas las edades.

DURACIÓN Y RECORRIDO

La actividad tendrá una duración de 1-2 horas. La recogida de cerezas se realizará en la finca “Cerro Guijo”, en el término municipal de Rebollar y situada junto al Río Jerte. La actividad terminará con un pequeño paseo junto al Río Jerte.

LA RUTA INCLUYE

Un Guía
Seguro de responsabilidad civil
Seguro de accidentes
Dos kilos de cerezas

CANCELACIONES

Cancelación gratuita 7 días antes.

Salida Agroturismo: 40°08’45.2″N 5°53’07.3″W

Salida Agroturismo

MÁS DATOS

La presencia de cerezos en el Valle del Jerte está documentada incluso con anterioridad al siglo XVIII. Este cultivo es fruto del esfuerzo de sostenido durante años de los agricultores locales, que convirtieron las tierras incultas y las laderas asilvestradas de la comarca en una zona de cultivo organizada a través de sucesivos abancalamientos.

En 1352, una comitiva de emisarios del Rey de Navarra que se dirigía a Sevilla se detuvo una noche en Cabezuela del Valle y sus miembros degustaron productos tradicionales de la zona, entre ellos trucha y cerezas, lo que indica que ya por entonces era un alimento que destacaba y se ofrecía a los invitados más ilustres.

Desde entonces, el cultivo siguió incrementándose hasta convertirse en una alternativa económica con la quiebra del castañar, que provocó que se extendieran el cereal, primero, y el cerezo después. En el siglo XIX los cronistas ya hablan de que lo mejor de esta zona extremeña eran las cerezas, muy apreciadas en la Corte. A principios del siglo XX, el Valle del Jerte era un conocido exportador de productos agrícolas, destacando las Picotas y Cerezas del Jerte.